Archivos diarios: 2 octubre, 2015

Fibromialgia: la enfermedad silenciosa

La fibromialgia es una enfermedad crónica que se caracteriza por un dolor generalizado de los músculos y los huesos, con una exagerada hipersensibilidad en múltiples puntos predefinidos (llamados tender points), sin alteraciones orgánicas demostrables. Habitualmente se relaciona con una gran variedad de síntomas, entre los que destacan la fatiga persistente, el sueño no reparador, la rigidez generalizada y los síntomas ansioso-depresivos.

Algunos especialistas consideran esta dolencia como un trastorno de somatización, es decir, pacientes que se quejan persistentemente de varios síntomas que no tienen un origen físico identificable. Sin embargo, en los últimos años y tras diversos estudios, esta creencia se está desestimando.

Infografía Fibromialgia

La fibromialgia está considerada como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud desde 1992. Los resultados de las investigaciones indican con bastante consenso que su origen es neurológico y que el dolor resultaría de desequilibrios neuroquímicos a nivel del sistema nervioso central, que generan alodinia e hiperalgesia generalizadas (exagerada hipersensibilidad).

Este trastorno causa fatiga, dolor de cabeza, rigidez en las articulaciones, hormigueos y dificultades para dormir. Todo esto afecta mucho a la vida diaria de estos enfermos debido al dolor que sienten y porque el camino hasta que le realiza un diagnóstico es muy largo.

Es una enfermedad poco conocida, a pesar de las muchas personas que la sufren, en especial las mujeres de mediana edad (se calcula que entre un 1% y un 3% de la población femenina la sufre). Esto da pie a que muchas veces la sociedad no entienda esta dolencia y la asocien a que la persona se queja por llamar la atención. En un primer momento, estos enfermos se ven obligados a luchar contra la incomprensión de la sociedad, e incluso de la propia familia.

Dolor Fibromialgia

Los síntomas físicos pueden causar un gran impacto anímico: suelen aparecer síntomas de depresión, ansiedad y disfunciones en la memoria y la concentración. Desde el punto de vista psicológico, el tratamiento de la fibromialgia debe dirigirse en primer lugar a la capacidad de asumir y aceptar la enfermedad y lo que ésta supone. Es necesario que la persona aprenda a mantener un equilibrio entre esfuerzo y descanso, que aprenda a adaptar sus metas a las limitaciones de su enfermedad y a valorar todo lo que es capaz de conseguir.

Estas personas deben aprender a cuidar su cuerpo, hacer ejercicio moderado para que poder mantener un buen tono muscular, así como aprender a generar pensamientos positivos y a ser más tolerante con ellos mismos. Es muy positivo aprender a mejorar la comunicación y las peticiones de ayuda a los demás, de manera que su necesidad de ayuda no menoscabe su autoestima.

Prueba clínica Fibromialgia

Es muy importante la comprensión de la enfermedad y poder hablar de ella con personas que también la sufren. Por este motivo, las asociaciones de enfermos de fibromialgia son el primer paso para empezar el camino, ya que hacen entender al enfermo que no está solo, que lo que le pasa a él también le pasa a otras personas, que pueden aportarle su experiencia, lo que ayuda al enfermo a entender y paliar el dolor.